¿Personas? Una necesidad inminente

¿Personas? Una necesidad inminente

Marco Luna Macalusso
Marco Luna Macalusso

Luego de distintas contiendas electorales, tanto nacionales como internacionales, hemos podido comprobar que los ciudadanos en gran medida apuestan a la transversalidad de una figura pública y a sus características como persona que por sobre su filiación política.  Lo anterior, dejando aún más en evidencia la baja sustentabilidad de los partidos políticos actuales, siendo además las instituciones que cuentan con los niveles más bajos de aprobación ciudadana no superando el 10% en las encuestas, también, siendo las instituciones con mayores cuestionamientos en el último tiempo por la forma en que actúan (asociado a actos de corrupción y cohecho) , funcionan y recogen las inquietudes de la gente, y otro dato no menor en donde un 68% de los encuestados en la última edición de la encuesta CEP (julio-agosto) indica que la situación política actual se encuentra en un nivel muy malo y donde un 57% también indica que no se identifica con ninguna posición política. Los datos y argumentos son elocuentes, y resultan ser más alarmantes al consultarle a cualquier ciudadano una escueta, pero alarmante opinión, que no difiere de lo que ya hemos comentado.

Hoy estamos débiles en personas, humanismo, liderazgos, ética y visión de futuro. Quienes logren afianzar estos conceptos y plasmarlos en la gente debieran ser los llamados a asumir responsabilidades en las cuales la vida de una sociedad y sus integrantes se vea afectada y ¿por qué no?, de manera positiva. Las instituciones están viviendo una crisis y la población asumiendo los costos de malas decisiones políticas, pero y  ¿qué tan culpables somos nosotros de esto?, si bien las responsabilidades son compartidas entre la misma ciudadanía y los gobiernos de turno, nosotros estamos en la primera línea, nos involucramos poco, participamos muchas veces sin compromiso, dejamos que otros decidan y hagan por nosotros, nos cuesta en definitiva asumir roles más activos y decisores, por tanto, hoy seguimos siendo ovejas de un mismo rebaño, en donde nuestras acciones, críticas y reflexiones no adquieren la trascendencia necesaria para generar los cambios de los cuales tanto hablamos, pero que no consolidamos.

Los cambios y avances que ofrece el mundo actual nos invita a asumir ciertos riesgos y a tomar decisiones con mayores libertades, no obstante, la posibilidad de asumir estos riesgos para tomar estas decisiones no son al azar, dependen de una estructura, de un contexto político y económico y también de un fenómeno social. El sueño de la casa propia sigue siendo prioridad en la mayoría de las familias chilenas, hágase la pregunta entonces ¿de qué depende poder adquirir esa tan anhelada casa propia? Probablemente ud. responda: de la situación económica, la cual implica empleo, nivel de renta, valor de la casa, oportunidades crediticias, etc. ahora también piense cómo las decisiones políticas del último tiempo están coartando las libertades, opciones y sueños de muchos que viven una realidad que no es la que vive la elite política esa que hoy no está compuesta por personas como las que nosotros anhelamos, sino por personas valga la redundancia personalistas, egoístas y qué obedecen a una estructura política clasista y más preocupada de los dimes y diretes que de enseñarnos a pescar y entregarnos las herramientas para forjar un mejor futuro.

Necesitamos volver a confiar y recuperar los espacios que solos hemos perdido, necesitamos forjar “personas”, cimentar liderazgos, humanizar esta sociedad acelerada y hacer de la ética el valor más preciado de nuestras acciones y relaciones, pues como dijo el gran escritor francés Albert Camus, “Un hombre sin ética es una bestia salvaje soltada a este mundo”.

 

Marco Luna Macalusso, Administrador Público, Licenciado en Ciencias Políticas y Candidato a Máster en Dirección y Recursos Humanos

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