TEMUCO.- Dos penas que suman 20 años y un día de presidio deberá cumplir un hombre que fue condenado por el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco por los delitos de abuso sexual infantil reiterado y violación infantil, cometidos en perjuicio de su hija biológica.
La Fiscalía informó que pudo acreditar, a través del relato de la propia víctima, además de testigos y peritos, que el condenado cometió los abusos sexuales entre los años 2011 y 2013, en Rancagua y Pichilemu. Quedó establecido que cometió estos delitos en el hogar común, prevaliéndose de su condición de padre, cuando la niña, que tenía 10 años al iniciarse los abusos, quedaba a su cuidado mientras la madre trabajaba.
El último episodio de violencia ocurrió el 14 de marzo de 2015, en Temuco, en un domicilio de avenida Pedro de Valdivia, cuando el condenado procedió a violar a la niña, por medio de la fuerza física.
La fiscal de la unidad de delitos sexuales de la Fiscalía de Temuco, Cristian Gacitúa, explicó que los hechos quedaron al descubierto cuando la víctima narró lo sucedido a una tía y que la madre tenía conocimiento de los delitos, pero no se atrevió a denunciarlos por el temor que le tenía al imputado, por su conducta violenta.
La víctima declaró en el juicio acompañada por profesionales de la Unidad de Atención a Víctimas y Testigos de la Fiscalía. “La menor se encuentra con terapia sicológica, se encuentra cursando sus estudios de manera normal y de alguna manera esta alta condena contra el imputado esperamos va a ayudar a su recuperación sicológica”, detalló el fiscal.
El agresor sexual, quien no fue individualizado para resguardar la identidad de su hija, fue sentenciado a cumplir una pena de 10 años y un día de presidio por la violación infantil; y otra pena de 10 años de presidio por el delito de abuso sexual infantil reiterado.
Para arribar a la pena el Tribunal Oral de Temuco consideró la reiteración de delitos y la circunstancia agravante de ser su padre y el encargado precisamente del cuidado de la víctima.
El fallo establece que la pena impuesta es de cumplimiento efectivo. Adicionalmente fue condenado a la privación de la patria potestad y de todos los derechos respecto de su hija, y la vigilancia de Carabineros durante los 10 años siguientes al cumplimiento de la pena principal.