Pesar por fallecimiento de conocida vecina y comerciante de Villarrica

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Pesar por fallecimiento de conocida vecina y comerciante de Villarrica - Red Informativa Villarrica
Uberlinda Ester Aguilera Aravena, viuda de González.

VILLARRICA.- A los 97 años dejó de existir este lunes, la querida vecina y gran emprendedora de Villarrica, Uberlinda Ester Aguilera Aravena, viuda de González.

Familiares dieron a conocer  “Nuestra querida mamita Ube como muchos le decían, falleció hoy lunes a sus 97 años de edad rodeada toda su familia y más cercanos”.

“Ella fue un ejemplo de mujer quien junto a Don Marcial González, formó una familia con 8 hijos, 22 nietos, 27 bisnietos y 1 tataranieta. Trabajó en su negocio en Camilo Henríquez número 515, por 85 años entregando siempre no solo un producto si no que una gran amabilidad para sus clientes”.

La destacada vecina está siendo velada en la Capilla de la Iglesia Catedral de Villarrica.

Sus funerales se efectuarán este martes, en el Cementerio Municipal de Villarrica, después de una Misa programada para las 15.30 horas en la Iglesia Catedral de esta ciudad.

El fallecimiento de la señora Uberlinda Ester Aguilera Aravena, causó un profundo dolor en su familia, amigos y vecinos de Villarrica.

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Fotografía de la señora Uberlinda junto a sus hijos al momento de cerrar su local en calle Camilo Henríquez.

ENTREVISTA A CORREO DEL LAGO

En el mes de mayo del 2019 la señora Uberlinda concedió una entrevista al diario Correo del lago, que dejamos a continuación:

Uno de los locales comerciales más antiguos de Villarrica, “Casa González”, ubicada en Camilo Henríquez 315, cerró sus puertas hace algunos días y su dueña, Uberlinda Aguilera, viuda de Marcial González, llegó hasta nuestras oficinas para a través de estas páginas, poder despedirse y agradecer a cada una de las personas que formaron parte de su clientela y de la comunidad en general.

“Quiero partir dando las gracias a todas las personas que durante todos estos años llegaron siempre a mi negocio, muchas veces no a comprar, sino que sólo pasaban a saludar, gesto que siempre agradecía y se los decía pues muchos de mis clientes que al igual que yo ya son mayores, conocí a sus hijos y a sus nietos, y eran ellos quienes me decían ‘yo cuando chico venía con mis papás a comprar aquí’. De esta forma fui conociendo a las familias y a su descendencia en la zona”.

La historia

“Este negocio comenzó en el año 1938, después que nos casamos con mi esposo Marcial González. En aquellos años la familia de mi marido trabajaba trayendo carros con mercadería de Talca, eran ellos quienes surtían nuestro negocio pero con el paso de los años esto significaba mucho trabajo para él pues había que ir a Santiago en busca de la mercadería. Fue esto lo que nos hizo cambiar de rubro y dedicarnos a la venta de abarrotes siendo nuestro local el primer emporio de la comuna, bautizado como ‘El Emporio Talca’, negocio que dependiendo de las necesidades fue cambiando nuevamente de rubro, hasta que hace 30 años nos dedicamos al menaje y ferretería”.

“Viví la evolución del comercio en Villarrica”

“Cuando llegamos a esta ciudad era un pueblito chico, en aquellos años no habían autos ni camiones para llegar a la Estación de Ferrocarriles, ubicada donde hoy se encuentra Villa Estación, se hacía de a pie, en carreta o a caballo. Después de 80 años Villarrica es otra cosa, una ciudad grande, con sus calles pavimentadas, con locomoción a todas partes, y si bien es cierto es lindo ver el progreso, pero tristemente éste trae consigo lo impersonal, pues antes yo y mi familia atendíamos a cada uno de nuestros clientes, un trato directo, lo que se mantuvo hasta que cerramos las puertas de nuestro negocio, pero ahora en la gran mayoría de los negocios las personas se atienden solas en los supermercados y en las tiendas. Viví la evolución del comercio en Villarrica, pues hoy en día tenemos una gran ciudad comercial y educativa pues contamos con colegios, liceos y hasta Universidad, en 80 años vi cómo cambió esta ciudad”.

El adiós

“Me dio mucha pena cuando ya decidí cerrar el negocio, fueron tantos años de trabajar junto a mi familia y recibir el cariño de todos las personas, es por eso que hoy quiero usar las páginas de nuestro diario, porque es de nuestra comuna, para poder despedirme  y desearle a cada una de las personas que conocí y me conocieron, la mejor de las suertes y que Dios los bendiga”.

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