VILLARRICA.- Escenas de profundo dolor se vivieron el sábado recién pasado en los funerales de Adolfo Poblete Pinto, quien dejó de existir el viernes último, producto de una descompensación física.
Al responso realizado a las 16 horas del sábado, en la capilla Sagrada Familia, asistieron autoridades comunales, entre ellos el alcalde Pablo Astete, amigos y familiares para dar el último adiós a extinto funcionario municipal.
El momento más emotivo fue cuando el dirigente de los funcionarios municipales de Villarrica, Marcos Roa entregó un mensaje de despedida a quien fuera un gran funcionario municipal, quien dijo en su discurso:
«En representación de la Asociación de Funcionarios Municipales de Villarrica me ha correspondido dirigir una palabras para despedir a nuestro ex compañero y socio fundador, Adolfo Poblete Pinto
Adolfo fue un destacado funcionario municipal, de aquellos que dedicaron toda su vida laboral al municipio, ingresó al servicio por el año 1965 y se retiró con motivo de su jubilación en el año 2010, completando de esta manera 45 años de servicio municipal. Sus principales funciones ejercidas fue la de Encargado de Alumbrado Público, la de Jefe de Finanzas, Jefe de Rentas y Patentes y Jefe de Control.
Durante sus 45 años de servicio tuve el honor de trabajar junto a el por casi 22 años, siempre recuerdo su especial manera de ser, su gran capacidad y conocimientos y el cariño y estima que tenía por el municipio.
Destacaba en él su afición a la lectura lo que lo transformaba en una verdadera enciclopedia andante, también su gran generosidad para compartir sus conocimientos. Había que conocerlo para entender su genio y eso permitía saber que detrás de su personalidad tan especial existía un buen ser humano, con fortalezas y debilidades como todos nosotros.
Adolfo supo ganarse el respeto y cariño de sus pares, por lo mismo después de su retiro del municipio, él siempre fue considerado uno más de los nuestros, siempre tenía las puertas abiertas para compartir un momento en nuestras oficinas, por todo lo señalado, nos afecta su repentina partida
Se nos va un gran compañero, un estandarte de la vieja guardia que sin duda en estos momentos esta compartiendo con otros ex compañeros que lo antecedieron, como Jaime, Carloncho, el Chato, Don Hugo, Don Rubén y quizás cuantos otros, que buena junta debe ser esa.
Personas como Adolfo no desparecen tan fácilmente, ya que dejó una huella entre sus compañeros. Una persona muere solamente cuando la olvidamos, sin duda nos ha conmovido su pérdida; no es fácil resignarse a ello, pero fue grandioso compartir parte de su vida, sus conocimientos y amistad” concluyó el discurso realizado en la capilla Sagrada Familia.
Posteriormente, el cortejo fúnebre se dirigió hasta el cementerio municipal donde fueron sepultados los restos de Adolfo Poblete Pinto.