VILLARRICA.- Momentos de profundo dolor se vivieron este fin de semana en Villarrica, tras el repentino fallecimiento de don Jaime Antonio Barrera Castillo, quien dejó de existir a los 42 años de edad, este día Sábado cerca de las 21 horas, luego de que en la mañana sufriera un derrame cerebral.
El día sábado fue trasladado por familiares hasta el hospital de Villarrica, donde ingresó a urgencia para ser atendido, posteriormente fue trasladado grave en ambulancia hasta el hospital regional y luego de una serie de exámenes y escáner, se constató que don Jaime Antonio había sufrido una hemorragia cerebral comprometiendo varios órganos de su cuerpo, quedando con muerte cerebral. Minutos más tarde fue trasladado en ambulancia hasta el hospital de Villarrica donde a eso de las 21 horas dejo de existir.

Cientos de familiares, amigos y vecinos llegaron a su casa habitación en el sector San Andrés, ruta Villarrica – Ñancul KM 6; donde fue velado el sábado en la noche y domingo. Los funerales se realizaron el día lunes 26 luego de una santa misa que se realizó a las 14 horas en la parroquia San Francisco.
El cortejo fúnebre fue escoltado por Carabineros de la Séptima Comisaria de Villarrica desde el sector San Andrés hasta la iglesia antes mencionada y posteriormente hasta el Cementerio Municipal donde descansarán los restos del extinto vecino.
Don Jaime Barrera era muy conocido en nuestra zona, ya que por años vivieron a un costado del estadio municipal donde actualmente se encuentra el supermercado Lider Express, y también porque vendía madera a muchas personas y empresas en Villarrica.
Jaime Barrera se fue de este mundo dejando a su padre, hermanos, a su hija María José Barrera, su hijo Cristopher Barrera y Sebastián Barrera; quienes agradecieron públicamente las muestras de cariño de cientos de personas que se hicieron presente en el hospital, en el velorio y funeral, acompañando en el dolor a sus familiares.
La familia señaló
“ Nosotros, la familia de Jaime Antonio Barrera Castillo, deseamos a través de estas líneas dejar público testimonio de la inmensa deuda de gratitud que hemos contraído de los centenares, quizá miles de personas de Villarrica, Ñancul y de la zona lacustre, que nos han mostrado en estos días sus condolencias por el fallecimiento de nuestro amado Hijo, Padre, hermano, tío, abuelito y ser humano inolvidable.
Su perdida es un dolor irreparable que no admite compensación,. Y sin embargo, los sentimientos positivos que nos producen las muestras de cariño hacia la vida y obra de Jaime Antonio Barrera Castillo, y la forma tan entrañable y cordial con la que han querido acompañarnos en este momento tan doloroso y de tristeza, han de servirnos de consuelo y de ánimo para elaborar el recuerdo afectuoso de la persona, gran persona que se nos ha ido, y también para tener presente la extraordinaria muestra de solidaridad afectuosa de amigos, vecinos, colegas, Carabineros de Chile, y de otras personas de nuestra zona.
Muchas Gracias…
Padre, Hermanos e Hijos… “