Adiós a los Tiempos Mejores, bienvenidos los Tiempos Difíciles

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Gonzalo Sanhueza, abogado.

Así, tal cual, el Presidente de la República, dio por terminado los tiempos mejores, (que sinceramente no sé por dónde pasaron…) y dio la partida a los tiempos difíciles, hecho que fue ratificado con dos importantes hechos, el alza en los precios de la luz, lo que implica para nuestra región pagar al menos un 10% más, en las cuentas mensuales del servicio y una alza en el precio del dólar, que implicará que todos los productos importados tengan un alza, por ejemplo los productos electrónicos, (televisores, equipos de sonido, celulares, etc.) pero también las carnes importadas, vehículos, y un largo etc.; claro, todo esto, sumado al aumento del desempleo, lo que implica menos dinero circulante, lo que claramente contrae la economía nacional.

Sin embargo, para no caer en el pesimismo, el mismo Presidente, a través de su Ministro del Trabajo, ha planteado una interesante reforma laboral, dice el Gobierno, con el objeto de impulsar la contratación, que es la medida de “flexibilidad Horaria Laboral”, es decir, un trabajador en una franca y amena conversación, le plantee a su empleador, que el solo quiere trabajar hasta tal hora y nada más… bueno así más o menos es planteado por el Ministro… se imagina usted aquello, parece algo un poco alejado de la realidad, siendo que el trabajador en la práctica, tiene pocas posibilidades de conversar, en ese plano, con el empleador; regularmente se trabaja en la jornada y por el sueldo que le ofrece el empleador, ahora, si el empleador le reduce la jornada laboral o se la “flexibiliza”, regularmente no le consultará al trabajador, simplemente la reducirá y no solo le pagará menos, sino que le cotizará menos, y muy probablemente le pedirá el mismo trabajo en menos horas, es decir, algo que no parece muy positivo para el trabajador, pero es una gran medida para el empleador…

Creo que aquí se podría aplicar el adagio campesino, “no es culpable el chancho, sino el que le da el afrecho”, fuimos nosotros, la ciudadanía, la que generó por amplia mayoría este gobierno, y esto, no es por ser, más de derecha, sino simplemente, pensamos que con este gobierno las cosas estarían mejor, o la simple aplicación de otro adagio, “más vale diablo conocido, que por conocer”, y es aquí, donde debemos poner atención, ya que siempre supimos que nuestro gobernante era un empresario, por tanto, debiéramos haber deducido, que la visión de un empresario, es claramente distinta a la de un trabajador. El empresario, lo que busca es incrementar las ganancias de su empresa, de la manera más rápida y al menor costo.

Es distinta la visión de las personas que piensan en obtener ganancias de todo, a la visión de alguien que tiene en el centro de su pensamiento a la persona… cómo esta persona puede estar mejor. Así, en nuestra propia realidad de Villarrica, nos encontramos con algunos ejemplos similares, la construcción de un edificio sobre la playa del lago, donde solo importó para autorizar su construcción, las ganancias y los privilegios de unos sobre otros, o las autorizaciones de múltiples negocios chinos en la comuna o la existencia de parquímetros todo el año y un largo etc.

Un adagio más, procuremos “no tropezar de nuevo con las mismas piedras”, y dejemos de confiar en promesas de quienes gustan más de los negocios que cualquier otra cosa.

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